Mea culpa

Mea Culpa

 

 

index-315754_640Sé sincero y dime si te reconoces en esta situación. Te encuentras con un compañero en una conferencia o en un congreso, y a los dos minutos empezamos a llorar nuestras penas. Nos quejamos de todo: el IVA, la competencia desleal, la ley del medicamento, las tiendas on-line…y no digo que no tengan influencia. Son problemas que tenemos en nuestro día a día como empresarios, pero miremos más allá.

Lo más importante no es sortear estas piedras en el camino, sino la voluntad y la determinación para enfrentarnos a ellas. La pregunta no debería ser ¿por qué no se arreglan estos problemas?, sino ¿qué puedo hacer yo para ayudar a resolverlos?

Te habrás preguntado alguna vez por qué son tan fuertes los médicos y los farmacéuticos, y el porqué de la fortaleza de sus colegios profesionales, especialmente si los comparamos con los nuestros.

La razón principal es que son un equipo. Cuando alguien ataca a uno de sus miembros, los demás actúan de forma corporativa, aún a riesgo de defender lo indefendible, porque saben que no hacerlo debilita al colectivo. Por eso son más fuertes.

Tomemos ejemplo y no critiquemos al compañero cuando viene un cliente rebotado de otra clínica, aunque no haya resuelto el caso desde el punto de vista clínico. Ni demos un presupuesto de una cirugía 20 ó 50 € más bajo que la clínica de enfrente para ganarnos un cliente, porque al hacerlo menospreciamos nuestro trabajo y dignidad profesional.

No busquemos culpables fuera, el enemigo está en casa. Entonemos el mea culpa y cambiemos la situación. Si queremos otro tipo de clientes, trabajemos en añadir valor a nuestros servicios, en exigirnos más en la formación de nuestro personal, en educar a los propietarios en bienestar animal. Hagámoslo mejor, no más barato. Construyamos nuestro futuro de forma profesional.

Por suerte para nosotros, un grupo de “locos” ha dado un paso adelante para ofrecer su tiempo y su entusiasmo para ayudar al colectivo. Me refiero a CEVE, que engloba a las patronales veterinarias, y que ya está luchando por el tema del IVA (eso no se debe a la suerte, sino a su labor) y por los demás retos que comentaba al principio.

Tengo la sensación de que algo está cambiando en los colegios de veterinarios, pero no es suficiente. Si queremos resolver los problemas de las clínicas la solución pasa por tener patronales fuertes.

Te lo pongo fácil. Ni siquiera te pido tu tiempo, aunque será bienvenido. Solo te pido que nos ayudes a ayudarte. Asóciate a CEVE. Entre todos podremos conseguirlo.

 

Miguel Ángel VALERA “Mike”


 

dr mike retrato card_02_BN (1)

Miguel Ángel Valera es veterinario clínico desde 1990, y comenzó a ofrecer planes de salud en 1993 a sus clientes en Centauro Veterinarios (www.centauroveterinarios.com) .

Fruto de esa experiencia práctica de más de 20 años, con los planes como herramienta principal de trabajo, crea Plans4Vets para asesorar en el diseño de planes de salud a las clínicas veterinarias, así como las técnicas básicas de venta, marketing y desarrollo de los mismos (www.mascotasyplanes.com)

 

1 comentario en “Mea culpa”

  1. A mi me parece que lleva razón. Es un post interesante y dice muchas verdades.
    Pro siendo sinceros, y entonando el mea culpa ya que estamos, ¿ por qué desacreditar a los veterinarios que han sido empleados en centros de bajo coste?.
    Cada uno se busca la vida donde puede, por circunstancias o mil vueltas puede acabar encontrando trabajo en uno de esos centros, y no por ello es un memo que no sabe dónde tiene la mano derecha. Si ese profesional está colegiado, percibe el salario que le han establecido ( un mileurista como casi todos, si tiene suerte), y realiza las labores encomendadas, no veo la necesidad de que los empresarios de los alrededores le tachen de mercenario de la profesión,duden de que posea el título, y le acusen de intoxicar a los animales por utilizar ketamina ( a dosis subanestésicas, como analgesia somática)…por poner un ejemplo.
    Seguramente ese veterinario trata a diario con un tipo de clientela que no puede escoger : le llega y hace lo que puede con ella, y bastante tiene con tratar de recoger al final del día la dignidad profesional que los colegas se encargan de echar por tierra .
    Comprendo el fondo, pero duelen las formas. Desleal puede ser, desde luego, realizar una cirugía por 100 euros menos que el de al lado. Ya se verá el margen que les queda a los dueños de esos centros, con que al veterinario en cuestión le paguen su sueldo a fin de mes, eso es cosa suya.
    Pero explotar a un compañero también, y se ve todos los días también, o hacer la vista gorda al vacunar camadas de particulares que luego venden en “Milanuncios” sin declarar ni un céntimo, ni estar dados de altas de criador…y tantas cosas más.
    Estar al otro lado también es duro, sobre todo porque queda el estigma de dónde estás trabajando, cuando en realidad no hay mala praxis, sino un gran volumen de trabajo, dejando a uno roto al final del día ( como todos los que trabajaís en urgencias…etc), y nadie te da la oportunidad de cambiar, por mucho que te gastes en formación .
    Pero claro, es totalmente comprensible la indignación.
    Un saludo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *